Ya sois marido y mujer, ya ha pasado el gran día y aún os estáis recuperando de la gran fiesta que supuso vuestro enlace: recuerdos, risas, complicidad, música, bailes... Todo lo recordarás con un gran cariño pero, sobre todo, tu vestido. Ese vestido que buscaste sin cesar, pues no te conformaste con el primero, y una vez que lo encontraste lo hiciste tuyo con esos detalles tan personales que tanta ilusión te hizo tener. Para eso es clave que sepas cómo guardar tu vestido de novia.

Ahora cuando lo ves, que ha pasado la fiesta contigo, necesita que lo cuides y, si lo deseas, lo guardes. Puede que nadie más vuelva a usar ese vestido que te acompañó el día de tu boda pero aún así, si quieres conservarlo, te damos unos consejos sobre cómo guardar tu vestido de novia para que quede como el primer día.

Antes de la boda

Sabemos que tienes muchas ganas de llevarlo pero, si lo tienes unas semanas antes de la boda, procura no sacarlo de su envoltorio o probártelo en exceso, pues se puede estropear o manchar y no tendrás tiempo suficiente para arreglarlo. Guárdalo en la funda que te han dado en la tienda porque aunque sea de plástico (ahora veremos por qué no es adecuada para guardarlo siempre) es una de las que más lo protegerá de los traslados, arreglos, manos que pasen por él...

Después de la boda

Llévalo a la tintoreria

Es clave que el día siguiente a la boda lo lleves a una tintorería para quitar bien todas las manchas y que se sequen lo menos posible. La limpieza en seco es la más adecuada pues cuida los tejidos delicados del vestido. Si te dicen que tardará varios días, no tengas prisa, es mejor dejarlo bien limpio que tenerlo de nuevo cuanto antes.

Guárdalo en una funda

Es imprescindible guardarlo en una funda adecuada, de tela (nunca de plastico). Esto es así porque aunque el día de la compra te lo hayan dado en una bolsa de plástico, este material no transpira, y los tejidos pueden estropearse. Apuesta por fundas de tela o algodón que evitarán que se ensucie o que le entren polillas y además, respirará.

Consérvalo en un espacio independiente

No queremos que el vestido de novia esté junto con la ropa del día a día porque se estropearía. Si es posible, busca un hueco en otro armario que puedas tener en casa para sacarlo lo menos posible y que no se manche con nada más.