Es curioso, cuando una de nosotras está planeando su boda, el vestido es uno de los elementos clave (sí, estamos de acuerdo en que lo es), pero, ¿acaso el maquillaje no formará parte de nuestro look nupcial?

Atendiendo a nuestra filosofía, nosotras creemos indispensable ponerse en manos de un/a profesional que nos asesore, ayude y finalmente, pueda plasmar en nuestro rostro un maquillaje que se adapte a nuestros gustos y, muy importante,  a las características que compondrán la boda. Hemos elaborado una lista con 5 consejos útiles para elegir el mejor maquillaje de boda:

¿En qué consiste una prueba de maquillaje?

Se trata, sencillamente, de trabajar y realizar el look de maquillaje que llevaremos el día de la boda. Es el momento de comprobar cómo se ajusta la idea que tenemos a nuestro rostro y realizar los cambios oportunos.



¿Debo hacerme prueba de maquillaje?


Sí, sí y sí. La prueba es fundamental para que el/a maquillador/a entienda qué idea se tiene y cómo puede ejecutarse. Además, es buen momento para resolver dudas y terminar de tomar algunas decisiones.

¿Antelación para prueba de maquillaje?

De forma orientativa, dos, tres meses antes del enlace. Puede parecer demasiado, pero se trata de ir dejando cosas hechas y poder disfrutar de todos los preparativos.



¿Puedo hacerme más de una?

Por supuesto. Es más, hay profesionales que trabajan realizando dos pruebas. Hay ocasiones en las que las novias, dos meses después de la primera prueba, están más bronceadas o se ha producido algún cambio en su piel que conviene adelantar y preveer de cara al día B.


¿Me van a cobrar por maquillarme?

Lo más probable es que sí. Generalmente, los maquilladores/as trabajan recibiendo el 50% del precio total el día de la prueba (en el caso de que se realice sólo una) y el otro 50% el mismo día de la boda. Al fin y al cabo, el trabajo del/a profesional es más o menos el mismo en ambas ocasiones.